Cuando alguien decide vender una joya de oro, una de las primeras preguntas que suele hacerse es: ¿cuánto vale mi pieza?
La respuesta no depende únicamente del tamaño de la joya ni de su antigüedad. Para determinar su valor entran en juego diferentes factores, y uno de los más importantes es la cantidad de oro que contiene la pieza.
Por eso, conocer los quilates y entender qué significan puede ayudarte a comprender mejor cómo se valora una joya.
Si tienes anillos, cadenas, pulseras, pendientes o cualquier otra pieza de oro que ya no utilizas, puedes llevarla a Oro Líder, en Calle Cartagena 101, Madrid, para conocer su valor.
¿Qué significan los quilates del oro?
Los quilates indican la proporción de oro que existe dentro de una aleación.
El oro puro se considera de 24 quilates. A partir de ahí, las joyas pueden fabricarse con diferentes proporciones de oro y otros metales para conseguir determinadas características de resistencia y fabricación.
Entre las composiciones que podemos encontrar habitualmente están:
- 24 quilates: oro de máxima pureza comercial.
- 18 quilates: una de las composiciones más habituales en joyería.
- 14 quilates: contiene una proporción inferior de oro.
- 9 quilates: presenta una proporción de oro menor que las anteriores.
Por eso, dos joyas que tengan exactamente el mismo peso pueden tener valores diferentes si su composición no es la misma.
El oro de 18 quilates es muy habitual en joyería
Las joyas de 18 quilates son muy comunes y se han utilizado durante décadas en anillos, cadenas, pulseras, pendientes y otras piezas.
También es habitual encontrar el contraste 750, que hace referencia a una proporción de 750 partes de oro por cada 1.000 partes de la aleación.
Si tienes una joya antigua y encuentras una pequeña marca en su interior o cerca del cierre, puede ayudarte a identificar su composición.
Aun así, no conviene calcular el valor de una pieza únicamente observando un número grabado.
¿Por qué dos joyas del mismo peso pueden valer diferente?
Imagina que tienes dos cadenas que pesan exactamente lo mismo.
A simple vista podrían parecer prácticamente iguales. Sin embargo, si una contiene una mayor proporción de oro que la otra, su valor puede ser diferente.
Esto demuestra por qué el peso por sí solo no es suficiente para determinar cuánto vale una joya.
En una valoración se tienen en cuenta diferentes características para conocer qué cantidad y qué composición de oro contiene realmente la pieza.
El peso también es un factor fundamental
Aunque no sea el único elemento, el peso tiene una importancia evidente.
Una vez conocida la composición de una pieza, la cantidad de metal precioso que contiene permite realizar una valoración más precisa.
Por eso, cuando tienes varias joyas guardadas en casa, puede ser interesante reunirlas y llevarlas juntas para conocer el valor de cada una y del conjunto.
¿Qué ocurre con las joyas que tienen piedras?
Algunas joyas de oro incorporan piedras preciosas, semipreciosas, cristales u otros elementos.
En estos casos, el peso total de la pieza no necesariamente corresponde exclusivamente al oro.
Por eso, una valoración profesional debe distinguir los diferentes componentes de la joya y analizar sus características.
Esto es especialmente importante en anillos, pendientes o piezas de diseño que incorporan diferentes materiales.
El estado de la joya también puede ser relevante
Una joya puede estar nueva, utilizada, desgastada o incluso rota.
Sin embargo, que una pieza esté deteriorada no significa automáticamente que haya perdido todo su interés.
Una cadena rota continúa pudiendo contener oro. Lo mismo ocurre con un anillo deformado o unos pendientes que llevan años guardados.
Si tienes una pieza deteriorada, no la tires sin antes conocer qué valor puede tener.
Las marcas del oro no siempre cuentan toda la historia
Los contrastes pueden proporcionar información útil, pero una valoración no debería limitarse a leer una inscripción.
Las marcas pueden estar desgastadas por el uso o resultar difíciles de localizar en piezas pequeñas.
Además, algunas joyas antiguas pueden presentar características diferentes de las piezas modernas.
Por eso, si tienes una joya cuyo contraste no consigues identificar, puedes llevarla directamente para que sea examinada.
¿Tienes oro antiguo en casa?
Muchas personas conservan joyas durante décadas.
Pueden ser piezas compradas hace muchos años, regalos que ya no se utilizan o joyas que han pasado de una generación a otra.
El hecho de que sean antiguas no significa necesariamente que no tengan valor.
Si tienes oro antiguo guardado en un cajón, una caja o un joyero, puede ser interesante descubrir qué composición tiene y cuánto puede valer actualmente.
Vender oro en Madrid: conoce primero lo que tienes
Si estás pensando en vender tus joyas, conocer su composición es uno de los primeros pasos.
No necesitas saber distinguir por tu cuenta entre todas las diferentes aleaciones ni calcular manualmente el valor de cada pieza.
Puedes llevar tus joyas a una valoración y recibir información sobre sus características antes de decidir qué hacer con ellas.
De esta manera, tendrás una base más clara para tomar tu decisión.
Lleva tus joyas de oro a Oro Líder
Si tienes anillos, cadenas, pulseras, pendientes, medallas o joyas antiguas que ya no utilizas, puedes llevarlas a Oro Líder para conocer su valor.
Aunque no sepas de cuántos quilates son o no encuentres ninguna marca en la pieza, puedes llevarla igualmente para su valoración.
📍 Oro Líder
Calle Cartagena 101, Madrid
¿Sabes cuántos quilates tienen tus joyas?
Quizá tengas oro de 18 quilates, piezas de otra composición o incluso alguna joya cuyo origen desconoces.
No tienes por qué seguir guardándolo sin saber cuánto vale.
Reúne tus piezas, llévalas a Oro Líder en Calle Cartagena 101, Madrid, y descubre el valor que puede tener el oro que conservas en casa
